Articulos de Isidoro Sánchez

DIOSES ENERGÉTICOS

Foto de Isidoro Sánchez

Foto de Isidoro Sánchez

Las recientes incidencias de algunos miembros de Greenpeace, reconocidos defensores del medio ambiente, por denunciar el peligro radiactivo derivado de la central nuclear valenciana de Cofrentes y los riesgos de las prospecciones de hidrocarburos en aguas próximas a las islas canarias de Lanzarote y Fuerteventura, nos lleva también a poner sobre la mesa la  Constitución española. Lo hacemos después del debate iniciado socialmente por los 36 años de entrada en vigor de la Carta Magna que reguló la vida de los españolitos. Es cierto que hace falta una revisión, mas no derogación, después de tantas vicisitudes socioeconómicasy políticas producidas desde 1978.  Reformar si  pero no derogar, aplicando seriamente la normativa constitucional como es el caso del artículo 45, que trata de los principios rectores de la política social y económica, reconociendo el derecho de todos los ciudadanos a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo, por lo que los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de la vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva; y para quienes violen lo dispuesto se establecerán en los términos que fije la ley, sanciones penales o administrativas , así como la obligación de reparar el daño causado.

La reciente presentación del libro “La Orotava energética”, un canto a las energías renovables, nos llevó hasta los finales del siglo XIX, para conocer cómo el agua a partir de 1894, sirvió  como fuente de energías limpias a la hora de generar electricidad. Fue algo similar, salvando la distancia y el caudal, a lo que Nikola Tesla, el inventor de la era eléctrica en el mundo, diseñó con su corriente alterna en las cataratas del Niágara. Era la época de magnates como Rockefeler, Westinghouse y J.P. Morgan en los Estados Unidos, mientras que por Canarias sólo se movían el polifacético militar granadino Ricardo Ruiz Aguilar y el empresario palmero Juan Fernández Fierro, quienes aprendieron mucha electricidad de  Juan Maffiote y Elías Zerolo, afincados en París, así como de un hijo de Fernández Fierro. Durante algunas décadas le ganaron la partida eléctrica al carbón y al gas, así como al petróleo,con los saltos de agua. Su ejemplo fueron referentes en las islas y ahora, en Canarias, no hay más dioses energéticos que el aborigen Magec, por el sol y la luz, y los clásicos Eolo y Neptuno, griego el primero y romano el segundo, promotores de los vientos  y de las aguas respectivamente.