Artículo de Isidoro Sánchez

UNA FITUR CONGELADA

Como todos los años, la FITUR, acrónimo de la Feria Internacional de Turismo que celebra la Organización Mundial de Turismo (OMT), tiene lugar en Madrid, capital del estado,  desde hace décadas, en una época invernal significativa, el mes de enero. Unos pocos meses más tarde que la WTM otoñal que congrega en Londres a otra multitud de interesados en el mundo del turismo, y un poco antes que la ITB cuasi primaveral de Berlín. 

En esta ocasión, enero de 2017, ha coincidido con una situación climatológica, exageradamente fría en Europa, por cuanto la inauguración de la FITUR coincidió con el día más frío del año, 18 de enero, donde el termómetro marcaba muchos grados por debajo de cero en  todas las Comunidades españolas con excepción de Canarias.  Menos mal que el discurso del rey de España, se llevó a cabo en el Palacio Real de El Pardo ante una distinguida concurrencia donde resaltaron el secretario general de la OMT y varios ministros de Turismo de distintos países. Felipe VI   agradeció la elección de España como plataforma de lanzamiento del año Internacional de Turismo Sostenible y recordó entre otros aspectos que el turismo sostenible es un instrumento que contribuye a la erradicación de la pobreza, a la protección del medio ambiente y la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos  con independencia de contribuir a promover mejores prácticas que permitan al Turismo sirva de sendero del progreso y armonía de todas las sociedades. Un camino para la paz, tal como enmendé la propuesta política del PE en materia de Turismo, en la etapa en la que la eurodiputada  Carmen Díez de Rivera, fue la ponente en la materia de la de la cámara europea a finales del siglo XX.

El monarca español reiteró que la potencia turística que es España está firmemente comprometida con muchas iniciativas en materia de ecoturismo, protección del medio marino, en el turismo cultural y en el campo del turismo agroalimentario. Por ello no extrañó el reconocimiento concedido al colectivo de PATEA TUS MONTES, de La Orotava, por su magnífico proyecto agroalimentario que combina los sabores del vino, el queso y el gofio que se degustan en las medianías y en los altos de la villa del Teide, ya sea en Benijos como en Pinolere o Aguamansa. Es un ejemplo derivado de la biodiversidad y del turismo sostenible de La Orotava, de Tenerife y de Canarias.