Artículo de Isidoro Sánchez

DIÁLOGO VITALISTA CON PEPE DÁMASO

Pepe Dámaso. Imagen extraida de YouTube

Pepe Dámaso. Imagen extraida de YouTube

Dicen que Pepe Dámaso es un hombre desarraigado y a lo mejor por ello se  presentó en la sala Iriarte del Hotel Botánico con 83 años y con una vitalidad envidiable. Venía a cumplir su compromiso con Wolfgang Kiesling y con sus compañeros artistas, al igual que con algunos de sus amigos que le admiramos.  Participó en el segundo diálogo, organizado para conocer su paisaje artístico, ese cúmulo de historias que le caracterizan, su vida y obra.  Fernando Castro Borrego, profesor y crítico de arte, lo desnudó profesionalmente como pintor, cineasta y diseñador. Le descubrió su larga vida y la contó en relación con su obra, diversa y abigarrada. A Pepe se le notaba que le gustaban los comentarios de su amigo Fernando. El polifacético artista nació en Agaete cuando “reinaba” la II república española y aún el Dedo  de Dios se mantenía erguido en la costa norte de Gran Canaria y el padre Teide era saludado cada mañana  por el joven Dámaso. Sus vivencias en su Villa natal les sirvieron para recopilar y plasmar en sus telas la historia de algunos de sus vecinos, especialmente de la maestra Juanita que dio nombre a una de las series pictóricas de los albores de Pepe. La piedad y el sufrimiento aparecieron también en la conversación.

Fotos de Isidoro Sánchez en el Hotel Botánico. Puerto de la Cruz

Fotos de Isidoro Sánchez en el Hotel Botánico. Puerto de la Cruz

Provocadora resultó la pregunta sobre sus relaciones con César Manrique, a quien conoció en 1954. Pepe Dámaso lo dejó claro y lo colocó en las nubes del mundo artístico. Me llamó la atención las conversaciones que mantuvieron sobre la muerte. César no quería la incineración, prefería contribuir a la vida del cosmos con sus restos mortales. Se les notaba que ambos eran vitalistas.

Otra sorpresa fue la Medusa de Haeckel, el prusiano seguidor de Humboldt que visitó el Teide en la época del romanticismo, acuñó el término ecología y le gustaba pintar. Fue una verdadera delicia  escuchar las contestaciones de Pepe Dámaso en respuesta a las preguntas y comentarios del profesor Castro Borrego. De manera especial cuando anunció su contribución artística al programa elaborado por la ACH (Asociación Cultural Humboldt) para recordar en 2019 los 220 años del paso de Humboldt por Canarias y los 250 de su nacimiento en Berlín. Pepe tiene claro que Canarias no puede olvidar a Humboldt, como no lo olvidaron Loro Parque ni el Hotel Botánico en el año de 1999, bicentenario del paso de Humboldt por Canarias. La actividad demostró una vez más que el Hotel Botánico es un lugar de encuentro para conocer el arte canario y que Pepe Dámaso  tiene tablas, humanismo y vitalidad.