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ENTRE MOLINOS. PATRIMONIO, MEMORIA Y TRADICIÓN LA OROTAVA, TENERIFE

Manuel Méndez e Isidoro Sánchez (Grupo MEN&SAN)

Manuel Méndez e Isidoro Sánchez (Grupo MEN&SAN)

Manuel Méndez e Isidoro Sánchez, directores de la “Expedición Garoé, Tras las huellas del agua en Perú” visitaron La Orotava (Tenerife) para conocer el singular proyecto etnográfico del Colectivo Cultural La Escalera “Entre Molinos” por el que la Villa revive su historia local, en cuatro calles del casco histórico, con recreación de espacios, costumbres de la vida urbana y personajes de los años 40, 50 y 60 del siglo XX.

Las actividades se enmarcan, en esta ocasión, en el espacio-itinerario de la “Ruta de los Molinos”, localizado en la Calle Doctor Domingo González García (antigua calle Castaño), en la Villa Arriba en el interior del Casco Histórico de La Orotava.

Desde los inicios de su fundación, se trazó un entramado hidráulico, “camino del agua”, que vertebraría la configuración actual urbana de La Orotava. El agua procedente de los nacientes de Aguamansa se utilizaba como fuerza hidráulica para mover, aprovechando la pendiente del terreno que discurre desde el Camino de la Sierra hasta la trasera de la Casa de Lercaro, un aserradero y trece molinos de los que actualmente se conservan diez edificaciones y entre los que se encuentran dos que se dedican a la elaboración de gofio (harina de trigo o millo -maíz- tostado).

En cuanto a las recreaciones del proyecto etnográfico destacar la de un canal de madera, obra del carpintero  orotavense Benigno Benítez, que existía entre el chaboco del molino de Seña Francisca o de Olegaria (habitáculo en el que se localizan los dos rodeznos que, por acción del agua que cae del cubo –a través del bocín- mueven las piedras situadas en la parte superior que muelen el cereal tostado) y el cubo del molino de  Josefina.

Asimismo, cabe mencionar, entre otras muchas  recreaciones, la de la escuela con su maestra, carpinteros, lavanderas, molienda de cereales, costureras y caladoras, la venta de vino en las bodegas, la tonelería y las ventas, la preparación del ajuar de una novia y el convite para los invitados a la boda, la entrega de llaves de casas recién construidas, todo un viaje a la historia, a la vida misma.

Manuel Méndez Guerrero (Consultor/Cooperación al Desarrollo-Turismo y Cultura)