Artículo de Isidoro Sánchez

LA GOMERA. BENCHIJIGUA Y GARAJONAY

El año de 1974 fue muy importante para la isla de La Gomera, ya que se rompía el aislamiento de la isla colombina  con el Benchijigua, de Fred Olsen, y se estaba gestando el expediente del futuro Parque Nacional de Garajonay, siguiendo instrucciones del ingeniero de montes y jefe del ICONA,  José Miguel González.

Parque Nacional de Garajonay. La Gomera

Parque Nacional de Garajonay. La Gomera

         Fue un año álgido de mi vida profesional en Canarias ya que alternaba mi actividad como ingeniero de montes del ICONA en la isla de Tenerife, me habían designado director del Parque Nacional del Teide, y responsable medioambiental de las islas de La Gomera y El Hierro. Fue en los años en que había que utilizar los barcos de la compañía Trasmediterránea, en la que había trabajado mi padre como piloto de la marina mercante en las rutas Canarias- Guinea y Canarias-Vigo-Gijón y Bilbao. Por eso conocí a su amigo José F. Salvador, que fue práctico de buques en el puerto de La Gomera.  Particularmente de los correíllos que hacían la ruta Santa Cruz de Tenerife a San Sebastián de La Gomera y a veces continuaban hasta Valverde, en la isla de El Hierro. Eran  los años de 1967 a 1974 y partía desde el norte los domingos por la tarde en la guagua  exprés hasta Santa Cruz, para luego salir a las 10 de la noche rumbo a San Sebastián de La Gomera donde atracábamos a las 7 de la mañana. Regresaba los viernes por la tarde. Así hasta que irrumpió el primer ferry Benchijigua de la compañía Olsen en julio de 1974, capitaneado si no recuerdo mal, por Sánchez Conejo, aunque hubo veces que utilicé el Carabela, un viejo barco británico de la segunda guerra mundial, que el amigo Tomás Cerdeña gestionaba unos meses de prueba entre Los Cristianos-San Sebastián, para la compañía noruega afincada en el sur de La Gomera, a la espera de los  permisos administrativos.

Lo cierto fue que La Gomera cambió con la conectividad que le proporcionó el Benchijigua con el sur de Tenerife. Además comenzaba a hacerse realidad la declaración de los seis montes de utilidad pública de la isla, de las aborígenes comarcas de Ipalan, Mulagua, Agana  y Orone, como Parque Nacional. Se aprobó por Ley en 1981 y en 1982 se inició el expediente de la inscripción de Garajonay en la Lista de Bienes Naturales del Patrimonio Mundial, que culminó en noviembre de 1986, hace más de treinta años. Me acuerdo de alcaldes y comunidades de aguas, así como de presidentes de Cabildo como Jaime Vega,  Pepe Bencomo, Eliseo Plasencia,   Lito Plasencia, Ramón Jerez y Casimiro Curbelo, que junto con la ciudadanía gomera hicieron posible que Garajonay fuese una realidad administrativa tanto como Parque Nacional como Patrimonio Mundial.      Hoy La Gomera es otra cosa, es otra isla, desde Colón hasta la actualidad. Estoy seguro que en ese cambio el Benchijigua contribuyó a ello, al igual que el Parque Nacional de Garajonay por el Plan de Desarrollo Integral derivado de la ley de creación de este espectacular espacio natural protegido, además de la inclusión del Silbo gomero en la lista de bienes inmateriales del Patrimonio Mundial de la UNESCO, en 2009.

         Algunas anécdotas personales relacionadas con La Gomera completan mi relato, ya que recuerdo que mis padres estrenaron el Benchijigua en agosto de 1974, al igual que mi esposa y mi hermana Marisa, y la ola de calor fue corta pero intensa que tuvimos que atender a mi madre en casa de Efigenia, en las Hayas. Como si fuera la señora Merkel. Otra tiene que ver con la avería que tuvimos en una expedición oficial con el Servicio de Parques Nacionales y pudimos retrasar la salida del Benchijigua unos quince minutos con permiso de Tomás Cerdeña. Ya en enero de 1978 resultó inolvidable el regreso con Los Sabandeños después de pasar una noche espectacular en el Parador capitalino cuando nos concedieron el Premio del Ayuntamiento de San Sebastián de La Gomera 1977 siendo alcalde Lito Plasencia. No puedo terminar sin hacer referencia al recordado capitán Servando Peraza, que siempre me invitaba a disfrutar del mar en su puente de mando.

         Uno se siente feliz cuando constata que la sociedad canaria, y la gomera en particular, aumenta su calidad de vida armonizando el caminar por la naturaleza con el de la cultura aunque bien es cierto que debemos tener cuidado con un exceso de presión turística. Ese es el reto que tenemos ahora. La Gomera puede ser un buen referente a la hora de practicar esa simbiosis. Benchijigua y Garajonay desempeñan un papel crucial a la hora de controlar los excesos.

Isidoro Sánchez García

Ingeniero de montes y director del Parque Nacional de Garajonay entre 1982 y 1987.