Artículo de Isidoro Sánchez

EILEEN AGAR EN SITIO LITRE

A finales de junio, viernes 29 y santoral de san Pedro y san Pablo, nos acercamos a los jardines del Sitio Litre en el Puerto de la Cruz (Tenerife) para disfrutar del recuerdo de una artista muy especial, Eileen Agar, natural de Argentina y vecina de Inglaterra, que ha contribuido de manera notable a la historia de este singular espacio ajardinado de orquídeas y presidido por un Drago evocador de acontecimientos culturales.

            Como viene siendo habitual, los propietarios de la finca, el amigo John Lucas y señora, no pierden ocasión para evocar a personajes que han dado vida a su residencia, ligada a familias escocesas e inglesas, desde los tiempos en que la visitó el prusiano Alejandro de Humboldt en la tarde del 23 de junio de 1799, víspera de san Juan. En esta fue para celebrar la colocación de un atril pictórico dedicada a una de las pocas mujeres asociadas al surrealismo, Eileen Agar, que disfrutó de su estancia en la casa de la señora Moli, propietaria del Sitio Litre antes que la familia Lucas. Eilleen acostumbróse a viajar a Tenerife en los inviernos de los años de la década de 1950. Primero en el invierno de 1952 y luego  en los de 1954 a 1957. Era la época en que había arrancado el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias, 1953, donde participaron mujeres del mundo literario como Dulce María Loynaz y Carmen Conde, y ya Eduardo Westerdhal había pensado en su Museo de Arte Contemporáneo. Bien lo recordó el amigo Celestino Hernández, gerente del MACEW, a la hora de explicar el porqué se celebraba este homenaje a tan curiosa mujer. Cuando John Lucas nos cuenta las peripecias que Eileen refleja en el libro que escribió me llamó la atención el abandonar Londres, en los inviernos de aquellos años, por culpa del smog que contaminaba la capital británica; al igual que la conferencia que impartió su segundo esposo, el escritor húngaro, Josef Bard, en alguno de los inviernos posteriores a 1953, en el Instituto de Estudios Hispánicos del Puerto de la Cruz. Lo cierto es que combinando inviernos y veranos, como fue el caso de Dulce María Loynaz con su novela de viajes a Canarias UN VERANO EN TENERIFE, editada en Madrid hace sesenta años, el Puerto de la Cruz se está convirtiendo en una ciudad turística y cultural de primera línea al igual que La Orotava en Villa tranquila y sosegada, ciudad slow, sin llegar al aplatanamiento, repleta de diversidad y sostenibilidad.

  

Al acto del Sitio Litre concurrimos hombres y mujeres relacionados con el arte y la literatura, con el Puerto de la Cruz y La Orotava, con el IEHC y el MACEW, con el surrealismo y el arte abstracto. También con la Universidad de La Laguna que estuvo representada por el profesor Placido Bazo, responsable del Campus América. La convocatoria de John Lucas nos permitió disfrutar de una mañana primaveral donde no faltaron la lluvia y el vino. Ni los comentarios sobre el papel desempeñado por Sitio Litre en el desarrollo de la historia local, ni las referencias a la resiliencia y a los dragos, ni al aborigen Bencomo ni a los viajes de Eilenn, Desde Cornwell a Canarias, pintados en 1956. Hay que reconocer que fue una mañana muy animada en términos culturales.

Isidoro Sánchez García