Artículo de Isidoro Sánchez

LA LOTERÍA REAL Y HUMBOLDT

Tengo que reconocer que la lotería y Humboldt han estado ligados a mi vida orotavense desde joven. La lotería lo fue por cuanto mi abuelo Eustaquio era administrador de la oficina de loterías en la calle Calvario, de La Orotava, de cuando la época del recordado Reinaldo. Fue tanta la influencia del citado juego que cuando me marché de la Villa a vivir al Puerto de la Cruz me aboné a un décimo cuyo número se correspondía con la matrícula en Tenerife de un “haiga”, el TF-8181, que mi abuelo materno se trajo de Venezuela, allá por los años de 1950. Era un Pontiac de color azul marino, difícil de olvidar. Hasta la fecha no me ha tocado nada extraordinario en la lotería. Humboldt se acercó a mi vida en esa época ya que en 1959 se cumplieron cien años del fallecimiento del naturalista prusiano y se construyó en la Cuesta de la Villa un mirador en su recuerdo por parte del ayuntamiento orotavense, el Cabildo Insular de Tenerife y las autoridades alemanas. También por las clases de geobotánica que nos impartió don Luis Ceballos, en la Escuela de Ingenieros de Montes en Madrid.

            Siguiendo la información que se puede leer en la enciclopedia libre, los orígenes de la lotería estatal en  la España de la Ilustración, conocida como la Lotería Real, se remontan al reinado de Carlos III. Unos tiempos en los que Canarias tenía cierto empaque en la corte con gente nacida en el archipiélago y otra interesada en conocerlo. Fueron los casos de los hermanos Iriarte, de José Viera y Clavijo,  de Clavijo Fajardo, de Agustín de Betancourt, por el lado canario, y de Alejandro de Humboldt desde la perspectiva europea.

            Carlos III consideró oportuno aplicar en España una tradición procedente de Nápoles en la que los jugadores debían seleccionar los números por los que deseaban apostar. Así estableció una Lotería Real para que se convirtiera en beneficio de Hospitales, Hospicios y otras Obras Pías. El Real Decreto lo firmó el 30 de septiembre de 1763 y seis años más tarde, en septiembre de 1769, nacía en Berlín el que fuera ínclito naturalista Alejandro de Humboldt, quien treinta años más tarde, en junio de 1799, viajó de La Coruña a las Islas Canarias para continuar a las regiones equinocciales del Nuevo Continente, donde permaneció hasta 1804. Ello le permitió conocer sobre el terreno volcanes como el Teide y el Chimborazo, entre otros, en la isla de Tenerife y Ecuador, respectivamente.

            Como quiera que el sábado 14 de septiembre de 2019 se cumplirán 250 años del nacimiento en Berlín, del famoso prusiano Alejandro de Humboldt, desde la ACH consideramos que sería muy conveniente para la proyección internacional turística de Canarias y España, que algunos ayuntamientos de Canarias implicados en la figura de Humboldt, como el Puerto de la Cruz, La Orotava y Teguise, al igual que la Asociación Cultural Humboldt de Tenerife, la ACH, y la Fundación Loro Parque (FLP) del Puerto de la Cruz, además del Cabildo de Tenerife, el Cabildo de Lanzarote y el Gobierno de Canarias solicitasen de la empresa pública Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado S.A., con domicilio en C/ Poeta Joan Maragall, 53. Madrid,  presidida por la señora, Doña Inmaculada García Martínez, la emisión de un sorteo  especial dedicado a don Alejandro de Humboldt y al Teide, con ocasión del 250 aniversario de su nacimiento. ¡Espero que así sea!