Hydro – Orotava » LAS CONSTITUCIONES DE ESPAÑA. DE 1812 A 1978

LAS CONSTITUCIONES DE ESPAÑA. DE 1812 A 1978

1812.-CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LA MONARQUÍA ESPAÑOLA

La Constitución de Cádiz, proclamada el 19 de marzo de 1812, es la primera Constitución española nacida de la soberanía nacional y en ella se impuso el consenso político, conseguido en los debates en las Cortes entre liberales y absolutistas, que sirvió para asentar las bases de un Estado liberal en España. Ha pasado a la historia como un símbolo por haberse forjado no sólo como instrumento de independencia frente a la invasión francesa, sino también como el primer intento de superar el sistema político absolutista del Antiguo Régimen.

1834.- ESTATUTO REAL

El Estatuto Real surgió en forma de Carta otorgada como respuesta a la liberal y progresista Constitución gaditana de 1812. En él cristalizó el programa del partido moderado, sin concesiones a los liberales más avanzados, otorgando al monarca la iniciativa legal y restando importancia a la actividad de las Cortes. Del Estatuto Real se han discutido muchos aspectos, al punto de que se ha debatido si se trata de una auténtica Constitución o una mera convocatoria de Cortes. Sí cabe decir que con el Estatuto se implanta por vez primera en España un modelo constitucional de corte anglófilo, luego seguido por otras Constituciones conservadoras (1845 y 1876).

1837.- CONSTITUCIÓN DE LA MONARQUÍA ESPAÑOLA

La Constitución de 1837 supuso un intento de superar el constitucionalismo gaditano, pero sin renunciar al talante progresista de éste. El texto pretendía convencer tanto a liberales progresistas como conservadores, a través de una recíproca transacción de algunas de sus principales ideas constitucionales. Así se consolidó el régimen constitucional en España. A partir de entonces las distintas fuerzas políticas, aunque establecieran regímenes distintos, lo harían dentro de un sistema constitucional que limita el poder de los gobernantes y garantiza ciertos derechos a los ciudadanos.

1845.-CONSTITUCIÓN

Con la Constitución de 1845, el liberalismo moderado logra imponer su concepción doctrinal, que se fundamenta en una soberanía nacional compartida entre el poder ejecutivo, la Corona y las Cortes, por lo que ambos órganos comparten también el poder legislativo.

1869.-CONSTITUCIÓN DE LA NACIÓN ESPAÑOLA

La Constitución de 1869 combinó la herencia progresista de 1856 con los principios democráticos de la Revolución de 1868. Fue la primera elaborada por una asamblea elegida por sufragio universal masculino y supuso un importante avance en el constitucionalismo español, instaurando una monarquía democrática basada en la soberanía nacional, la aconfesionalidad del Estado y la división de poderes.

1876.- CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA

La Constitución de 1876, de orientación doctrinaria, expresó el acuerdo entre las diversas corrientes del liberalismo moderado y conservador hegemónicas durante la Restauración. La forma de Estado era una monarquía parlamentaria, en la que el rey recuperaba amplios poderes y compartía la soberanía con las Cortes. La facultad legislativa del Congreso quedaba moderada por un Senado aristocrático y elitista.

1931.-CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA ESPAÑOLA

La Constitución de 1931 enlazaba con el proyecto republicano de 1873, avanzando en la línea del Estado social y democrático de derecho. España adoptaba la forma de una República democrática de trabajadores, laica y aconfesional. La Constitución establecía una única cámara legislativa, un Tribunal Constitucional y preveía la autonomía de los municipios y de las regiones en el marco del Estado integral.

1978.-CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA

La Constitución de 1978, fruto del consenso político que hizo posible la Transición a la democracia en España tras la muerte de Franco, puede definirse con propiedad como la primera Constitución consensuada de nuestra historia. Recogió, junto a la indisoluble unidad de la Nación española, el principio de autonomía de las nacionalidades y regiones, restableció un legislativo bicameral y consagró la monarquía parlamentaria como régimen político del Estado español, definido como social y democrático de derecho. El texto supuso la ruptura con el régimen dictatorial, implantando en España un sistema democrático, social y altamente descentralizado.

El 27 de diciembre de 1978, el rey Juan Carlos I sancionó, en el Palacio de las Cortes, la Constitución de España como Norma Fundamental del Estado.  Fue aprobada por las Cortes y aprobada por el pueblo español.

Dada la vigencia de la misma resulta conveniente recordar el texto del Preámbulo. La nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de:

(i)         Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico, y social justo,

(ii)       Consolidar un estado de derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular.

(iii)     Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.

(iv)     Promover el progreso de la cultura y al economía para asegurar a todos una digna calidad de vida.

(v)       Establecer una sociedad democrática avanzada.

(vi)     Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra.

Después de su lectura no se entienden ahora, en 2016, treinta y ocho años después de su aprobación, asuntos como la guerra de Irak, el desahucio de viviendas o la misma política energética además del depósito de gas en Doñana, ahora que se celebra el centenario de la publicación, el 8 de diciembre de 1916,  de la primera Ley de parques nacionales.

Tampoco se entienden a nivel externo las posiciones de China y Rusia respecto a la paz en Siria, o las veleidades democráticas en Venezuela, aunque es positivo el rumbo que Raúl y Obama habían enfilado para Cuba, al igual que la visita de los japoneses a la ciudad de Honolulú, en Hawaii, para conocer la base naval de Pearl Harbor 75 años después del 7 de diciembre de 1941, al comienzo de la Segunda Gran Guerra Mundial.

Tengo claro, como otros muchos ciudadanos de esta Hispania nuestra, que vivimos un nuevo orden, internacional y nacional, y la Constitución española de 1978 necesita ser revisada y reformada, como bien apunta el profesor Muñoz Machado. Debe estar orientada a arreglar las piezas defectuosas y tratar de aliviar las inquietudes y reclamaciones de algunos poderes territoriales y también de muchos ciudadanos. El proceso exige diálogo y consenso.

Isidoro Sánchez García. 6.12.2016